Reírse a carcajadas puede mejorar el pronóstico de pacientes

05-VIII-08. Trabajar los aspectos emocionales hace que aumente la motivación y mejore la percepción de su estado de ánimo

Expresiones como “morirse de la risa” o “desternillarse” no suenan tan disparatadas cuando salen de boca de un psicólogo. Y es que, actualmente, está comprobado que la psicología positiva -o del humor- puede ayudar a mejorar el pronóstico de muchos pacientes.

Así lo confirma el vicedecano del Colegio Oficial de Psicólogos de Castilla y León, Juan Donoso Valdivieso, que explica que "dicho estado de ánimo proporciona un valor de relajación y un efecto sedativo en la persona". Uno de los precursores en la utilización de la risa con fines terapéuticos fue el médico estadounidense Patch Adams -doctor de la risa-. Fundador del Gesundheit Institute, recorre el mundo entero haciendo reír a todo tipo de pacientes.

Pero las propiedades de la risa no se han comprobado sólo en personas enfermas. Recientemente, investigadores de la Universidad de Alcalá (UAH) en Madrid han realizado el estudio Salud y humor en el cuidado de mayores, presentado en el congreso de Últimas investigaciones sobre el sentido del humor, celebrado en el mismo centro.

En él, un total de diecisiete mujeres -de entre 75 y 87 años- practicaron durante cinco sesiones actividades encaminadas a conocer los beneficios del humor. "En general se asocia envejecimiento y deterioro de la salud, pero no hay evidencias científicas que afirmen que los mayores pierden la alegría o el sentido del humor", señala la artífice del informe, Begoña Carbelo.

Las conclusiones así lo demuestran. "Ejercicios tan simples y divertidos como dar un salto o mover los brazos supusieron un inicio para trabajar los aspectos emocionales y levantaron el ánimo de los presentes", indica Carbelo. Estas personas encontraron un aumento de la motivación y mejora de la percepción de su estado de ánimo.

"Toda aquella actividad que encierre lo hilarante, emocional y que encuentre la contraposición a lo lógico de la vida es positivo para la salud", recalca Valdivieso. Este experto entiende la faceta humorística como una ruptura con las tensiones internas de la vida. "El humor aporta la parte ilógica de la existencia", añade, "y por eso está recomendado para todo el mundo, sobre todo en personas con retraso mental, depresivas, en crisis o que han sufrido una pérdida", concluye.

En el extremo contrario se sitúan aquellos individuos que tienen miedo a hacer el ridículo en público y a que se rían de ellos. Es una fobia cada vez más común y que recibe el nombre de gelotofobia.

Su creador es el psicólogo Willibald Ruch, de la Universidad de Zurich, presente en el congreso de la UAH. "Aunque es prácticamente desconocida en España, la primera vez que se empleó fue hace más de una década y surgió como una fobia singular", recalca.

A su juicio, ésta ha existido desde siempre, aunque pasó inadvertida porque la Neurología y los investigadores tienden a restar importancia a la risa por considerarla sin sentido, incluso risas espontáneas en personas con lesiones cerebrales. "Estudiar los efectos negativos de que se rían de uno es algo completamente nuevo", apostilla Ruch.


Lo más destacado

"Toda aquella actividad que encierre lo hilarante, emocional y que encuentre la contraposición a lo lógico de la vida es positivo para la salud", recalca Juan Donoso Valdivieso, vicedecano del Colegio Oficial de Psicólogos de Castilla y León