La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios se suma a la modernización de la farmacovigilancia europea

14-V-09. En España la farmacovigilancia se encuentra fuertemente comprometida desde que en el año 1984 se decidiera la creación del Sistema Español de Farmacovigilancia

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios formará parte del proyecto de investigación para la modernización de la farmacovigilancia europea, que será financiado por la Comisión Europea en el marco de la estrategia de investigación IMI (Innovative Medicines Initiative o Iniciativa de Medicamentos Innovadores), según explica el Ministerio de Sanidad en nota de prensa.

A través de un concurso público, la Comisión ha anunciado la decisión de financiar el proyecto de un consorcio en el que son protagonistas las bases de datos de las agencias de medicamentos de España, Dinamarca y Reino Unido, con el apoyo de la EMEA (Agencia Europea de Medicamentos) y la participación de hasta un total de 18 entidades públicas europeas del ámbito académico y científico.

Actualmente existe un gran nivel de coordinación en materia de farmacovigilancia entre las diferentes administraciones sanitarias, tanto en España como en la Unión Europea, y existen diversos instrumentos que permiten compartir información (como la base de datos FEDRA en España, y EUDRAVIGILANCE, en la Unión Europea), contrastar las evaluaciones (a través de diferentes comités) y armonizar las decisiones.

Detección de reacciones

La farmacovigilancia se ocupa de las actividades relacionadas con la detección, valoración, conocimiento y prevención de las reacciones adversas o cualquier otro problema relacionado con el medicamento.

Los riesgos importantes de los medicamentos suelen ser infrecuentes por lo que para detectarlos se requieren estudios que incluyan a gran cantidad de pacientes. La BIFAP (Base de datos para la Investigación Farmacoepidemiológica en Atención Primaria), que la AEMPS viene desarrollando desde el año 2003, cuenta con la participación de diez Comunidades Autónomas (Aragón, Asturias, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, La Rioja, Madrid, Murcia y Navarra) y la colaboración de más de 1.200 médicos entre los que se incluyen de forma específica pediatras de atención primaria. Actualmente BIFAP contiene información anónima de dos millones y medio de pacientes.

En España, la farmacovigilancia se encuentra fuertemente comprometida desde que en el año 1984 se decidiera la creación del Sistema Español de Farmacovigilancia (que este año celebra su 25 aniversario). Desde entonces, la farmacovigilancia y la evaluación de la seguridad de los medicamentos ha ido adquiriendo mayor importancia y hoy es una de los cometidos clave que desarrolla la AEMPS para la protección de la salud pública y la seguridad de los pacientes.


A destacar

Existe un gran nivel de coordinación en materia de farmacovigilancia entre las diferentes administraciones sanitarias.

La BIFAP cuenta con la participación de diez Comunidades Autónomas desde el año 2003.