Hasta el 75% de los pacientes que ha sufrido una enfermedad cardiovascular, sufre una disfunción eréctil

22-IV-09. El miedo a sufrir un segundo episodio cardiovascular potencia que el paciente tenga inseguridad y miedo. Los tratamientos para las afecciones de este tipo se pueden regular para evitar una disfunción eréctil

Hasta el 75% de los hombres que ha sufrido una patología cardiovascular puede presentar una disfunción sexual posteriormente, según informa la Sociedad Española de Cardiología. La disfunción eréctil además será más acuciada cuanto más grave sea el trastorno cardiovascular.

Según explica el cardiólogo Miguel Cobos, los factores comunes de riesgo cardiovascular como son la diabetes, el tabaquismo, la hipertensión, la hipercolesterolemia y la obesidad son “predictores de la disfunción eréctil, ya que la erección es un fenómeno vascular”.

Miedo e inseguridad

Pero es que además, tras haber sufrido un accidente cardiovascular, el hombre tiene miedo a que se repita un episodio de esas características, por eso se mantendrá “cierta inseguridad y miedo”, según el doctor Cobos, que hará “que contribuya a que se produzca una disfunción eréctil por ese motivo”.

Asimismo, algunos tratamientos que se aplican en estos casos de accidentes cardiovasculares, como son los betabloqueantes y los diuréticos, tendrán un efecto negativo sobre la función eréctil lo que “provoca que, en ocasiones, el paciente abandone el tratamiento” explican.

Si bien, los médicos recomiendan que no se suprima el tratamiento de forma personal y sin contar con el especialista, porque “en la mayor parte de los casos es posible modificar el tratamiento o reajustar la dosis, con el fin de continuar tratando el problema cardiovascular sin perjudicar la función sexual del paciente” apuntilla.


Recuerde

Hasta el 75% de los hombres que ha sufrido una patología cardiovascular, puede presentar una disfunción sexual posteriormente.

La diabetes, el tabaquismo, la hipertensión, la hipercolesterolemia y la obesidad son “predictores de la disfunción eréctil.

Existe un componente de miedo e inseguridad a la hora de llevar a cabo el acto sexual tras sufrir una enfermedad de este tipo.

Algunos tratamientos como los betabloqueantes y los diuréticos, tienen un efecto negativo sobre la función eréctil.

Se pueden reajustar la dosis para tratar el problema y no perjudicar la función sexual