Los diabéticos y enfermos cardiovasculares tienen mayor riesgo de mortalidad en un transplante de hígado

15-VII-08. Obesidad, dislipemia, diabetes, tabaco y la hipertensión arterial, principales factores de riesgo tras un transplante hepático

El campo de los transplantes ha evolucionado tanto en los últimos años que hoy permite someter a pacientes con un perfil cardiovascular desfavorable que en épocas anteriores habrían sido rechazados. Sin embargo, los pacientes que se han sometido a un trasplante de hígado, y a su vez padecen diabetes en tratamiento con insulina, o han tenido patología cardiovascular antes del trasplante, tienen un mayor riesgo de una menor supervivencia.

El objetivo del estudio presentado por Ignacio Herrero, de la Unidad de Hepatología de la Clínica Universitaria de Navarra, en el XIV Congreso Anual de la Sociedad Internacional de Trasplante de Hígado que se ha celebrado en París, era estudiar la morbilidad de las complicaciones cardiovasculares y la evolución de los factores de riesgo cardiovascular después del trasplante hepático.

Entre los principales factores de riesgo que indica el estudio están la diabetes, el tabaco, la hipertensión arterial, la dislipemia y la obesidad. "El tener diabetes y que ésta requiriera tratamiento con insulina es un factor de riesgo evidente y que se ha asociado con más mortalidad en el estudio", comenta Herrero. Además, los antecedentes de patología cardiovascular presentes en algunos pacientes influyen de manera negativa y aumentan el riesgo de mortalidad. En este corto plazo de tres años los pacientes que tienen mayor riesgo de mortalidad son los diabéticos, los que tienen antecedentes de patología cardiovascular, los de mayor edad o los que padecen insuficiencia renal.


Lo más destacado

El estudio. La tasa de supervivencia de los pacientes al año del trasplante fue del 88 por ciento, a los dos años del 83 por ciento y al tercero, del 80 por ciento.