El Ministerio de Sanidad impulsa nuevas políticas de prevención de la diabetes en España

03-IX-07. Las Estrategias de Salud para luchar contra esta enfermedad anunciadas recientemente reabren una serie de pautas, incorporando los avances en los protocolos de tratamiento

Tras el anuncio reciente del Ministerio de Sanidad de poner en marcha la nueva Estrategia en Diabetes del Sistema Nacional de Salud (SNS) para seguir desde cerca la enfermedad en nuestro país, se reabren una serie de pautas importantes, entre ellas los últimos avances en el tratamiento de esta patología, que afecta actualmente a unos 2,5 millones de españoles.

El control glucémico de los pacientes con diabetes es, sin duda, el mayor desafío entre los profesionales de la salud a la hora de tratar la enfermedad. Además, es un factor determinante para la calidad de vida de las personas que la padecen. Cuando se utilizan tratamientos con las insulinas tradicionales que existen desde primeros de los 80, la búsqueda de un nivel de glucemia equilibrado se ve acompañada de otros factores indeseables y peligrosos para la salud, como es la ganancia de peso. Este problema, asociado a la insulinización, resultaba hasta ahora inevitable, interfiriendo en el buen cumplimiento de la terapia insulínica, lo que eleva el riesgo de complicaciones agudas y crónicas.

Últimos avances

Investigaciones y estudios clínicos de referencia, publicados en diferentes países, apuntan a las insulinas modernas como el avance más notorio en los métodos de control glucémico por su eficacia en el control de la enfermedad. Según la doctora Susana Monereo, jefa de la Sección de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario de Getafe, la principal aportación de las insulinas modernas a la terapia de los pacientes con diabetes ha sido la rapidez de acción. “El poder manejar la insulina con respuesta inmediata ha sido un gran avance, porque nos ha permitido flexibilizar los horarios y la dieta. Antes era impensable disponer de la posibilidad de administrar la insulina después de las comidas. Debíamos administrar el tratamiento 30 minutos antes, por lo que nos encontrábamos con casos de hipoglucemias (descenso de la concentración de glucosa en sangre) si el paciente no comía. Sin embargo en la actualidad, con las insulinas modernas de acción rápida estas complicaciones ya no se producen, y han mejorado no sólo el control de la enfermedad, sino algo más importante que es la calidad de vida de los pacientes”, afirma la doctora Susana Monereo.

Otra cuestión que preocupa mucho a las personas con diabetes es la variabilidad de las glucemias. En el mismo momento y bajo circunstancias parecidas un diabético puede tener glucemias totalmente distintas lo que lleva en muchas ocasiones a un gran desconcierto. En este sentido, la Dra. Susana Monereo defiende las ventajas de las insulinas modernas: “Existen datos que avalan una menor variabilidad en la absorción de las insulinas modernas frente a insulinas tradicionales y ello claramente redunda en un comportamiento más uniforme de la glucemia y, por lo tanto, con menos riesgo de subidas y bajadas bruscas de glucemia, lo que se traduce en menos cuadros agudos de descompensación y menos complicaciones agudas”. El otro paso más adelante conseguido recientemente con la última insulina moderna de acción prolongada (basal) lanzada en España cuenta con un beneficio único relacionado con el factor peso. El aumento de algunos kilos a la hora de iniciar la insulinoterapia es un riesgo muy conocido entre médicos y pacientes. Esta situación motiva, a menudo, un retraso en el comienzo de la insulinización. Además, algunos pacientes incluso llegan a reducir deliberadamente las unidades de insulina que necesitan para intentar evitar el aumento de peso que experimentan con insulinas tradicionales.

“El aumento de peso, unido a la falta de información y al temor al pinchazo de la inyección, hacen que el paciente no quiera ponerse insulina. Además, el hecho de que sea obligatorio para siempre supone un cambio de vida que da miedo. Por ello, es muy importante explicarlo muy bien, que el paciente tenga confianza en el médico y en la enfermera que le atiende y contarle los beneficios que va a obtener siguiendo correctamente las recomendaciones médicas. La información inicial es crucial para el paciente y para generar en él una actitud positiva hacia el tratamiento”, explica la doctora Susana Monereo.



Lo más destacado

Control. El control glucémico de los pacientes con diabetes es, sin duda, el mayor desafío entre los profesionales de la salud a la hora de tratar la enfermedad. Además, es un factor determinante para la calidad de vida de las personas que la padecen.