Para las personas diabéticas es esencial cuidar diariamente los pies

19-XII-08. La higiene diaria debe realizarse con agua tibia, un secado meticuloso y una correcta hidratación

Las complicaciones en el pie del paciente diabético son la primera causa de amputación no traumática y provocan una alta tasa de hospitalización (más del 25 % de ingresos). Por ello, es muy importante un correcto cuidado de los pies. En los pacientes diabéticos el flujo sanguíneo de los pies suele ser débil debido a las alteraciones vasculares provocadas por la enfermedad por lo que los tejidos tienen menos resistencia, menos capacidad de curación y más posibilidad de contraer una infección.

Para proteger los pies, hay que buscar puntos enrojecidos, roces, zonas de inflamación o llagas, ayudados por un espejo. La higiene diaria debe realizarse con agua tibia, un secado meticuloso y una correcta hidratación. Después del baño, cuando la piel está suave, hay que aprovechar para limar asperezas con una piedra pómez evitando aquellos productos con componentes químicos.

Recorte de las uñas

El correcto recorte de las uñas de los pies es fundamental. En este sentido, hay que cortar de forma recta las uñas sin desgarrar las encarnadas y sin cortar las esquinas ni alcanzar la médula de la uña. Posteriormente hay que suavizar las esquinas con una lima. Si las uñas son engrosadas o amarillentas es recomendable la consulta al podólogo.

Es mejor usar calcetines por la noche si se enfrían los pies. En las épocas de frío se recomienda utilizar un calzado forrado para ayudar a mantener los pies calientes. Es importante no entorpecer la circulación sanguínea así que hay que evitar cruzar las piernas o usar prendas muy prietas. Además, cualquier deporte que no ejerza impacto en los pies favorece el flujo sanguíneo. Caminar, nadar y montar en bicicleta son los deportes más recomendados.

 



Recuerde

Las visitas regulares al podólogo, utilizar calzado adecuado sin arrugas o pliegues en los tejidos que podrían erosionar la piel, reducir la presión del calzado usando unas plantillas de descarga permanentes, e intentar usar calcetines que absorban la sudoración son muchas de las recomendaciones que lanzan los expertos.

Los zapatos nuevos hay que ponérselos de forma paulatina, seleccionando aquellos de lona y cuero que permitan la transpiración y evitando los de punta fina y tacón alto.