El exceso de limpieza debilita el sistema inmunológico y favorece la aparición de dermatitis, alergias o crisis asmáticas

10-XII-08. Los productos para la higiene con fórmulas de eliminación bacteriana puede provocar la aparición de nuevos y más resistentes organismos infecciosos

El exceso de higiene puede ser perjudicial para la salud. Una afirmación de tal contundencia procede de los científicos de importantes laboratorios y centros de investigación, profesionales que han seguido desde hace más de veinte años la progresiva evolución de enfermedades relacionadas con la piel, las alergias y el asma. Los casos de dermatitis entre bebés se multiplican así como el asma bronquial y las alergias que aumentan en los países industrializados.

Así lo atestiguan nuestra piel y nuestro sistema inmunológico, según las opiniones de expertos en dermatología y alergología. El menor contacto con sustancias bacterianas debido a la obsesión por la limpieza y la desinfección, como explica Carlos Colás, jefe del servicio de Alergología del hospital clínico universitario Lozano Blesa, de Zaragoza, distorsiona el sistema inmunitario de los individuos.

La mayor parte de los expertos coincide con el alergólogo en señalar que la “práctica esterilización” en que se vive en los países desarrollados es más bien un perjuicio para la salud. Así, un reciente estudio italiano recalca la importancia de estar en contacto con bacterias desde la infancia, ya que es básico para el desarrollo del sistema inmunológico de los niños.

Carlos Colás indica que estas sustancias, que muchos creen nocivas, son en realidad imprescindibles para generar los anticuerpos que se necesitarán a lo largo de la vida para combatir las enfermedades. Y advierte también de que, en el caso de los pequeños, la situación es más grave porque puede llegar a distorsionar la respuesta inmunológica de los niños. Prueba de ello es el aumento de casos de alergia y asma entre pequeños que no superan los diez años.

 



Recuerda

La limpieza excesiva puede convertirse en un enemigo aún peor que los agentes bacterianos para la salud ya que el uso de productos para la higiene con fórmulas de eliminación bacteriana puede provocar la aparición de nuevos y más resistentes organismos infecciosos. Entre estos productos se encuentra el dentífrico antibacteriano para los dientes, productos con idénticas propiedades para el aseo diario o detergentes para lavar la ropa y la casa que matan hasta al mínimo microorganismo infeccioso.