Los pacientes con insuficiencia respiratoria que siguen una serie de medidas higiénico-dietéticas mejoran su calidad de vida

15-XII-08. La clave es conseguir una dieta equilibrada

El seguimiento de medidas higiénico-dietéticas por parte del enfermo con insuficiencia respiratoria, puede marcar la diferencia en la evolución de la enfermedad como patología crónica. Uno de los objetivos de los programas de educación sanitaria de estos enfermos está relacionado con la alimentación y va dirigido a prevenir la obesidad y a conseguir una concienciación sobre la necesidad de seguir una dieta equilibrada.

Entre las recomendaciones a seguir, está la de aumentar la ingesta de líquidos para ayudar a la expectoración, sobre todo, en los episodios de respiración forzada, cuando el organismo elimina una gran cantidad de líquidos. Los expertos recomiendan una ingesta diaria de 1,5 litros de agua al día. En cuanto al consumo de alcohol, hay que evitar tomar algún vaso de vino o cerveza durante la noche.

Dieta equilibrada

La clave es conseguir que la dieta sea equilibrada. Los hidratos de carbono deben controlarse para evitar la obesidad. Además, el consumo excesivo de hidratos de carbono produce cierto grado de liberación de dióxido de carbono, empeorando la insuficiencia respiratoria. Las proteínas son importantes pero siempre en cantidad moderada. Los expertos también recomiendan reducir el consumo de grasas, sobre todo, los alimentos ricos en ácidos grasos saturados.

La ingesta adecuada de fruta y verdura aporta las vitaminas y minerales necesarios. Los gases acumulados en el abdomen ejercen una presión diafragmática que pueden dificultar la respiración. La fibra, que también se consigue con el aporte de fruta y verdura, ayudará a favorecer la digestión y disminuir el esfuerzo en el momento de la deposición. Además, cuando se están tomando fármacos corticoesteroides es importante aumentar el aporte de calcio.

 



Datos

Se calcula que las enfermedades respiratorias cuestan 100.000 millones de euros al año y suponen el 17% de las defunciones masculinas y el 10% de las femeninas en el conjunto de Europa.

Junto con la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), que causa el 30% de las muertes por enfermedad respiratoria, la otra gran protagonista es el asma, que afecta a más de 400 millones de personas en todo el planeta.