Escuchar música con auriculares con un volumen muy alto y durante más de 90 minutos al día puede dañar la audición

26-XII-08. Con la nueva tecnología de audio, los jóvenes se arriesgan a quedarse sordos 30 años antes que la generación de sus padres

En nuestro país, la Encuesta Nacional de Salud contabiliza un millón de afectados de sordera y de ellos, 35.000 tienen entre 15 y 24 años. Un nuevo estudio realizado en Estados Unidos confirma que escuchar música a todo volumen durante más de 90 minutos cada día disminuye la capacidad auditiva de los jóvenes. Con el volumen emitido por la nueva tecnología de audio, los jóvenes se arriesgan a quedarse sordos 30 años antes que la generación de sus padres.

El análisis de más de 100 estudiantes detecta problemas en los individuos que escuchan música entre el 10 y el 50% del volumen máximo durante períodos prolongados. Asimismo, no se encuentran diferencias en los niveles de sonido entre las marcas de reproductores o entre los géneros musicales evaluados, que fueron desde rock y música country hasta música disco. Los resultados del estudio se aplican a niños y adultos, aunque los expertos desconocen si los chicos son más susceptibles.

Rodeados de ruido

Las salas de cine son otro peligro potencial debido a la nueva tecnología de audio. Además de elevar la presión sanguínea, el ritmo cardiaco y la concentración de hormonas del estrés, el sonido de ciertas películas y, sobre todo, de los trailers que se muestran antes de pasar las películas, puede provocar dolor de cabeza, pitidos en los oídos o incluso sordera temporal.

En este sentido, un sonido explosivo, por ejemplo, puede acabar con las células frágiles que hay dentro del oído interno y destruir la habilidad de entender una conversación mantenida en voz baja y los sonidos de alta frecuencia. Esto hace que se pueda oír pero no entender, porque los sonidos consonantes, que son los de alta frecuencia, son los que se dañan primero.



Datos

Ahora el gobierno alemán está tratando de convencer a la Unión Europea de que es necesario poner un límite de volumen a los aparatos estéreos personales y ha propuesto un máximo de 90 decibelios (algunos walkman alcanzan hasta 120 decibelios).

Sin embargo, los fabricantes de estos aparatos aseguran que no hay una fórmula aceptada para medir el sonido que sale de los aparatos estéreos personales, porque un micrófono colocado en los auriculares del walkman no registra el mismo sonido que el que se escucha cuando se llevan puestos.