Terapias para ayudar a combatir el síndrome de abstinencia que se presenta al dejar el tabaco

22-XII-08. La cantidad de nicotina que contienen los chicles o parches es la necesaria para mitigar la abstinencia pero insuficiente para crear dependencia

Para dejar de fumar la motivación personal es un elemento imprescindible pero síntomas como la ansiedad, irritabilidad, nerviosismo, dificultad de concentración o trastornos del sueño pueden provocar el fracaso en el abandono de este hábito. Existen en el mercado terapias de reconocida eficacia que pueden ayudar a mitigar estos síntomas, mejorando la tasa de éxito. Entre ellas, fármacos que sustituyen los efectos de la nicotina en el organismo.

La cantidad de nicotina que contienen productos como chicles o parches es la necesaria para mitigar la abstinencia pero insuficiente para crear dependencia. La terapia sustitutiva con nicotina consiste en administrar nicotina por una vía distinta a la del cigarrillo. El tratamiento más habitual consiste en disminuir progresivamente el aporte de nicotina sustitutiva hasta conseguir que el organismo pueda prescindir de ella, lo que suele ocurrir en 12 semanas.

Otras alternativas

Durante los últimos años, se han desarrollado también aplicaciones informáticas de apoyo para dejar de fumar. Son programas de auto-ayuda que consolidan la abstinencia sin la presencia de un terapeuta. Las tasas de éxito oscilan entre un 10% a un 22% de abstinencia a los 12 meses. Otras opciones son los cigarrillos de hierbas, que no contienen tabaco ni nicotina y de los que se presumía que no eran perjudiciales para la salud. No obstante, los productos derivados de su combustión pueden resultar perjudiciales.

Una última alternativa es la técnica de la hipnosis, que sitúa al fumador en un estado de mayor receptividad a las sugestiones para dejar de fumar. Esta terapia no ha demostrado claramente su eficacia, pero en algunos casos podría funcionar de forma indirecta, gracias a la mayor convicción que provoca en las personas que quieren dejar de fumar.



Recuerde

Las unidades especializadas en terapia de grupo ofrecen técnicas de apoyo psicológico y estrategias para prevenir las recaídas.

Al contrario que en el caso de los sustitutos de la nicotina, el tratamiento se inicia sin dejar de fumar y se van disminuyendo el número de cigarrillos progresivamente.

El tratamiento se inicia con una sesión individualizada para diagnóstico y se continúa con sesiones de terapia de grupo a lo largo de un mes. Con posterioridad se realizan sesiones de seguimiento.

Este enfoque consigue cerca de un 30% de abstinencia al año.