Fallo Intestinal, síntomas y posibles soluciones

Padres de niños afectados por la enfermedad aconsejan la Nutrición Parenteral para que sus hijos puedan llevar una vida normal .

El Fallo Intestinal es el estado de incapacidad del aparato digestivo para cubrir las necesidades corporales de líquidos y nutrientes en cantidad suficiente para impedir la deshidratación, trastornos hidroelectrolíticos y malnutrición progresiva, según informa la Asociación Española de Padres de Niños con Nutrición Parenteral (AEPANNUPA).

Las causas más frecuentes de Fallo Intestinal son:

En un niño:

  • El síndrome de intestino corto (secundario a resecciones quirúrgicas o congénito: gastrosquisis, vólvulo intestinal, enterocolitis necrotizante, atresia intestinal)
  • Trastornos motores (Hirchsprung, seudoobstrucción idiopática crónica intestinal)
  • Enfermedades de la mucosa intestinal (enfermedad de inclusión a microvellosidades, displasia epitelial).

En un adulto:

  • Isquemia mesentérica, neoplasias, enteritis postradiación, alteraciones de la motilidad intestinal y la enfermedad de Crohn.

Tratamiento

Según sea la evolución de la enfermedad en el paciente el FI en él puede ser reversible o irreversible. En el caso de FI reversible los pacientes son alimentados mediante Nutrición Parenteral (NP) hasta conseguir en mayor o menor medida autonomía digestiva. Los pacientes con FI irreversible son evaluados para su inclusión en un programa de Trasplante Intestinal (TI).

Nutrición Parenteral

La NP consiste en la administración de los alimentos y nutrientes necesarios para el organismo por vía endovenosa. Está indicada en todos aquellos pacientes que padecen de FI incapacitándoles para cubrir sus necesidades nutricionales por vía oral.

La NP se administra por medio de un dispositivo (bomba volumétrica) que infunde todos los componentes de la NP (normalmente introducidos en bolsas de plástico flexibles) mediante un sistema de infusión estéril a un catéter o reservorio implantados bajo la piel del paciente, vertiendo su contenido directamente al torrente sanguíneo.

Normalmente la NP se administra de forma hospitalaria mientras el paciente evoluciona favorablemente de su enfermedad de base. Pero la creación de Unidades de Nutrición Clínica en los grandes hospitales junto a la expansión de la atención domiciliaria han hecho posible desarrollar programas de Nutrición Parenteral Domiciliaria (NPD) siendo el paciente o su cuidador el encargado de administrar la NP en su propio domicilio.


De interés

Cuidados especiales. Mediante la NP podemos introducir en el organismo los nutrientes deseados, pero se abre también una vía de entrada a bacterias y microorganismos no deseados, siendo necesarias tomar medidas de higiene especiales tanto personales y del entorno como de esterilidad de los materiales utilizados para la administración de la NP.

Efectos colaterales. La NP es una terapia vital que conlleva importantes riesgos asociados: complicaciones asociadas al catéter, flebitis, trombosis, precipitación de fármacos, embolismo aéreo, complicaciones asociadas a la NP, rotura de la bolsa, precipitado o contaminación de la fórmula, alergias al látex..