Alzheimer: desorientación, olvidos, pérdidas de memoria…

25-I-08. Se estima que afecta a más del 4 % de la población española mayor de 65 años, porcentaje que aumenta por la mayor esperanza de vida

La enfermedad de Alzheimer, cuyo síntoma más característico es la pérdida de memoria, afecta a 14 millones de personas en el mundo. Según un reciente estudio promovido por la Universidad de Barcelona, los pacientes desasocian primero los recuerdos relacionados con objetos inanimados frente a aquellos de los que forman parte seres vivos.

La enfermedad de Alzheimer es un tipo de demencia, entendiendo por tal el deterioro de las funciones intelectuales debido a una afectación orgánica cerebral, pero que no se asocia a alteración de la conciencia. Se trata de un proceso degenerativo, lento e irreversible, con una duración media de 7 a 10 años, según informa el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. Las actividades sociales, laborales, o recreativas del paciente se ven afectadas, e incluso determina la imposibilidad del “automantenimiento” del paciente. En ocasiones se hace imposible realizar actividades básicas para la supervivencia como comer, vestirse, asearse, etc.

Síntomas y tratamiento

Se estima que afecta a más del 4 % de la población española mayor de 65 años y e calcula que el coste anual por paciente de Alzheimer se aproxima a los 19.000 euros. Inicialmente, existe un deterioro de la memoria reciente, olvidos, y desorientación (pueden perderse en la calle). Aparecen transformaciones sutiles en la personalidad y el comportamiento. Se empobrece el lenguaje, con dificultad para encontrar las palabras adecuadas o incorporar nuevas palabras. Posteriormente se asocia a alteraciones del sueño, incapacidad de fijar la atención, cambio acusado del comportamiento habitual y depresión. Al final, el paciente debe permanecer en cama o silla de ruedas y no es capaz de valerse por sí mismo.

Con respecto al tratamiento de la enfermedad de Alzheimer, se han utilizado varios fármacos en un intento de, al menos, frenar su progresión, retrasar la aparición de minusvalías, tratando de mantener una calidad de vida aceptable.



De interés

Síntomas. Inicialmente, existe un deterioro de la memoria reciente, olvidos, y desorientación (pueden perderse en la calle). Aparecen transformaciones sutiles en la personalidad y el comportamiento. Se empobrece el lenguaje, con dificultad para encontrar las palabras adecuadas o incorporar nuevas palabras. Posteriormente se asocia a alteraciones del sueño, incapacidad de fijar la atención, cambio acusado del comportamiento habitual y depresión. Al final, el paciente debe permanecer en cama o silla de ruedas y no es capaz de valerse por sí mismo.