Un sueño adecuado podría reducir un tercio los accidentes de circulación graves

23-III-09. El tratamiento de los pacientes con apneas de sueño evita más de 500 accidentes al año

Los trastornos del sueño constituyen un problema epidémico global, que además de importantes repercusiones económicas tiene una negativa implicación en la salud y la calidad de vida de más del 45% de la población. Sin embargo, a pesar de su impacto sociosanitario y económico, menos de un tercio de las personas con alteraciones graves del sueño buscan ayuda profesional para solucionarlos. El insomnio, el síndrome de piernas inquietas y la apnea del sueño, son los desórdenes del sueño más comunes.

En España un tercio de la población adulta y un 25% de los niños tienen algún trastorno del sueño, y la excesiva somnolencia diurna afecta a un 5% de la población española. Una de las principales consecuencias nefastas que tienen estas enfermedades es que aumentan considerablemente la siniestralidad laboral y la accidentalidad en carretera.

Somnolencia diurna y fatiga

Conducir con sueño incrementa significativamente los riesgos que se asumen en la conducción de vehículos. En estos momentos, se sabe que la somnolencia diurna y la fatiga provocan un gran número de accidentes de tráfico, calculándose que entre un tercio y una cuarta parte de los accidentes de tráfico relacionados con fallos humanos se deben a que el conductor se ha dormido, siendo una de las principales causas de muerte en jóvenes adultos. Según especifica la doctora Renata Egatz, del Departamento de Neurofisióloga Clínica del Instituto de Investigaciones del Sueño, “los trastornos de sueño repercuten claramente en la capacidad de atención y estado de alerta de los conductores y, por lo tanto, aumentan el riesgo de accidentes”.

El problema resulta especialmente grave si se tiene en cuenta que aproximadamente un 35% de los conductores realizan esta tarea de conducción en una situación de somnolencia. Ante la magnitud y el impacto sanitario y socioeconómico de esta realidad, el Día Mundial del Sueño se centrará este año en difundir mensajes informativos y de alerta sobre esta situación. En España, el día Mundial del Sueño es acogido y difundido por la Sociedad Española del Sueño (SES) y cuenta con la colaboración de GlaxoSmithKline (GSK)

Y es que la mejoría de la calidad de sueño no sólo va a repercutir en el descenso de la mortalidad en carretera, sino que también reducirá la accidentalidad laboral y los fallos humanos en el trabajo. Como recomienda el doctor Joaquín Terán, neumólogo de la Unidad del Sueño del Complejo Hospitalario de Burgos, “es necesario reconocer a la somnolencia en general como un factor de riesgo tan relevante como el alcohol o la conducción de vehículos de forma imprudente”.

Las causas de los accidentes son variadas, pero el factor personal es fundamental. Una causa frecuente de fatiga es el insomnio, que padece más de un 15% de la población. La falta de sueño y el consumo de hipnóticos muchas veces asociado alteran la vigilancia y de la capacidad de reacción. En la era del coche y del consumo masivo de fármacos es importante conocer los efectos que tienen sobre la capacidad de conducir. Sus efectos dependen no sólo del fármaco y la dosis, sino también de las condiciones del sujeto, y horarios de la toma. El alcohol, interacciona con la privación de sueño y con otros fármacos exacerbando la somnolencia. Además el alcohol desinhibe y deteriora la capacidad de juicio. Son precisos programas educacionales en los que se describan los riesgos del consumo de substancias y dormirse al volante para concienciar a los médicos, la población en general y a los jóvenes.



Lo más destacado

Día Mundial del Sueño. El pasado 20 de marzo la Asociación Mundial de Medicina del Sueño (WASM, en sus siglas en inglés) celebró, por segundo año consecutivo, el Día Mundial del Sueño, fijándose este año como objetivo dar a conocer las consecuencias que tiene un sueño deficitario en la accidentalidad en carretera y ha creado para ello el eslogan: “conduce despierto, llega a salvo”. Y es que, como se señala desde esta organización, hasta un tercio de los accidentes de circulación podrían evitarse si se diagnosticaran y trataran precozmente los desórdenes del sueño.