El humo del tabaco acelera el envejecimiento de la piel

19-I-09. Contiene un alto nivel de radicales libres que afectan al organismo

Las personas fumadoras presentan una piel más envejecida y con distinta coloración que las no fumadoras. El tabaco contribuye al envejecimiento prematuro, ya que su humo está cargado de radicales libres. Estas sustancias nocivas que se generan en el proceso de combustión que dañan las membranas de las células y ese efecto se refleja en el aspecto estético de la piel.

Efectos del humo

Fumar reduce hasta un 50% la capacidad antioxidante de la sangre. Los radicales libres atacan, una por una, las células acelerando el envejecimiento prematuro y la destrucción de los tejidos de la piel. Se rompen las fibras elásticas que soportan y dan resistencia a la piel y se degenera el colágeno que la rodea.

El humo del tabaco afecta a la nutrición de la piel. La nicotina provoca vasoconstricción y dificulta la circulación, al igual que el monóxido de carbono y el cianuro de hidrógeno del humo que restringen la capacidad de transporte de oxígeno por la sangre. El efecto estético es una piel más deshidratada, opaca y envejecida.


De interés

  1. El envejecimiento prematuro en la piel afecta más a las mujeres que a los hombres ya que suele ser más delicada.
  2. Las personas que llevan más de 10 años fumando suelen presentar una serie de signos en la piel como son aspecto envejecido, arrugas y líneas de expresión muy marcadas, piel grisácea o manchas cutáneas púrpuras.