Cantabria edita un folleto informativo sobre el piercing y los tatuajes

21-VI-07. Es fundamental controlar que los instrumentos utilizados estén perfectamente esterilizados.

La Consejería de Sanidad y Servicios Sociales de Cantabria ha editado 36.000 folletos informativos con el enunciado "Piercing y Tatuajes. Por tu salud exige la máxima garantía", destinados a los jóvenes, especialmente a los de edades comprendidas entre los 14 y los 24 años. Además de hacerlos llegar a los profesionales sanitarios, los ejemplares se repartirán en todos los centros educativos, incluida la Universidad, desde los que se hará llegar a todos los estudiantes junto con las calificaciones escolares. Ya en 2006 se regularon por Decreto las condiciones higiénicas y sanitarias de los establecimientos donde se realizan prácticas de tatuaje, micropigmentación, perforación cutánea y otras técnicas similares de arte corporal, así como los requisitos exigidos a los profesionales que realizan estas actividades en Cantabria.

El director general de Salud Pública, Santiago Rodríguez ha recordado que "en los últimos años, estas técnicas han tenido fuerte pujanza entre los jóvenes, por lo que se hacen necesarias medidas que protejan la salud de los usuarios y del propio personal que las aplica". Al tratarse de perforaciones en la piel o las mucosas, existen riesgos para la salud. El principal, ha señalado, "probablemente sea el de la transmisión de enfermedades a través de la sangre, como el sida o la hepatitis, pero también pueden dar lugar a reacciones alérgicas, lesiones traumáticas o hemorragias".

Con la norma publicada en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC) del 26 de junio de 2006, la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales pretende evitar estos riesgos, regulando las medidas generales que deben cumplir los establecimientos en que se efectúan dichas técnicas, las normas para el personal que las aplica, la obligación de informar a toda persona que quiera someterse a alguna de ellas, incluida la petición del consentimiento informado, estableciendo medidas de protección del menor y personas discapacitadas, y ordenando los trámites precisos para la autorización de estos establecimientos, su registro, las inspecciones y el régimen sancionador.

En la actualidad, con la campaña informativa emprendida desde la Dirección General de Salud Pública, se intenta que los jóvenes sepan a qué tipo de centros han de acudir, qué garantías deben exigir en ellos, las medidas que deben adoptar antes y después de que les sea aplicada algunas de estas técnicas, en qué casos deben consultar al médico y en qué situaciones está desaconsejado que les sean aplicadas.

Folleto informativo

Con lenguaje claro y preciso, el folleto define el tatuaje y el piercing, indica que ha de hacerse en los establecimientos expresamente autorizados, a los que se ha de exigir garantías sanitarias, tanto en el tipo de material utilizado como en la higiene de la sala en que se trabaja, "tan importante como la de un quirófano". También se especifica, paso a paso, el proceso que ha de seguir el profesional aplicador, quien debe poseer un título acreditativo.

Se anima a los jóvenes a informase muy bien antes de someterse a un piercing o tatuaje; se les recuerda que, si son menores de edad, han de contar con el consentimiento de sus padres, y se detallan los casos en los que no deben hacérselo, en los que deben consultar al médico y en los que deben esperar. Finalmente, la persona que haya tomado la decisión de someterse a alguna de estas técnicas, encontrará en el folleto las indicaciones a seguir en los días previos a su aplicación y con posterioridad a ello



Lo más destacado

El "piercing" es una perforación en la piel y tejidos adyacentes para la colocación de objetos de adorno.

Se trata de una práctica agresiva, en la que se producen heridas y, por lo tanto, pueden darse complicaciones, algunas muy graves y para toda la vida. 
Complicaciones generales: infecciones como hepatitis y SIDA, que pueden tardar años en manifestarse.

Si eres menor de edad, deberás tener el consentimiento por escrito de tu padre, madre o tutores.

Asegúrate de que el centro escogido tiene autorización para realizar dicha actividad, aunque ello no significa que se dejen de correr riesgos;

Pide y guarda la factura por el trabajo realizado. Te será de utilidad si piensas hacer una reclamación.