La UE incorporará a la norma comunitaria restricciones a los aparatos de bronceado

Las principales modificaciones, que fueron solicitadas por España se refieren al establecimiento de un máximo de irradiancia y a la prohibición de que los emitan radiación ultravioleta C, la de longitud de onda más corta y la más dañina para la salud.

La Unión Europea incorporará en breve a la normativa comunitaria, hasta ahora más permisiva, las restricciones a los aparatos de bronceado impuestas por el Ministerio de Sanidad y Consumo español en 2002.

En concreto, la Comisión Europea ha encargado al Grupo de Trabajo del Comité Europeo de Normalización Electrotécnica (CENELEC) la adaptación de dicha norma a las conclusiones de un informe emitido el pasado mes de julio por el Comité Científico de la UE que incluía muchas de las peticiones realizadas por España, según ha informado el Ministerio de Elena Salgado en un comunicado.

Modificaciones

El grupo CENELEC ha mantenido una reunión en el Hospital Universitario de la Princesa de Madrid, bajo la presidencia del dermatólogo español Pablo Fernández Peñas, para definir los cambios que hay que introducir en la norma europea y el plan de trabajo. Las principales modificaciones solicitadas por España se refieren al establecimiento de un máximo de irradiancia y a la prohibición de que los aparatos de bronceado emitan radiación ultravioleta C, la de longitud de onda más corta y la más dañina para la salud.

Origen del cáncer

Fernández Peñas afirmó que las cabinas de bronceado son consideradas por muchos expertos como el origen de muchos cánceres cutáneos, puesto que causan inmunosupresión, daños al ADN celular y aumento de radicales libres, y citó estudios que han encontrado un aumento de cáncer cutáneo, tanto no melanoma como melanoma, en usuarios de lámparas bronceadoras, con riesgos relativos de hasta el 2,5 por ciento.



Lo más destacado

Cáncer. Algunos expertos consideran las cabinas de bronceado como el origen de muchos cánceres cutáneos, puesto que causan inmunosupresión, daños al ADN celular y aumento de radicales libres.

Pioneros. Estas restricciones están presentes ya en el mercado español desde 2002.