La homeopatía, una alternativa para tratar las alergias

12-XII-08. Puede aliviar los síntomas tanto en la rinitis, los problemas de la piel, las conjuntivitis o el asma

La homeopatía es un tratamiento importante para la alergia, ya que puede solucionar el problema desde el principio. La medicina convencional puede reservarse en crisis muy agudas, donde puede complementarse con la homeopatía. Existen medicamentos homeopáticos que aportan unos resultados semejantes a los de los antihistamínicos y otros sintomáticos que compiten con los corticoides y con los broncodilatadores sin el efecto secundario de los mismos.

Efectividad en las alergias

Muchas sustancias pueden ser alergénicas. Las manifestaciones de una alergia son muchas y van desde conjuntivitis, rinitis y crisis asmáticas hasta urticaria.

La homeopatía puede dar tratamiento sintomático, aliviar los síntomas tanto en la rinitis, en los problemas de la piel, en las conjuntivitis, incluso en el asma; incluso la capacidad de prevenir y erradicar la alergia en tratamientos de larga duración.

Hay pacientes que tienen alergia permanente, todo el año, a epitelios de animales, al polvo de la casa o a los ácaros; y tienen un desequilibrio inmunológico por tomar como anormales sustancias que son normales. Éstos se van convirtiendo, poco a poco, en alérgicos a más sustancias. De manera que empiezan siendo alérgicos al polen, luego a los ácaros y a determinados alimentos y en algunos casos tienen dificultad incluso para alimentarse.

La vacuna homeopática

A lo largo del año se producen brotes de alergias y los expertos en homeopatía aconsejan un medicamento para estas temporadas. Se trata de la vacuna homeopática: un extracto hiposensibilizante homeopático elaborado a partir de los 20 alergenos más importantes y comunes en España que incluye árboles como gramíneas. Es aconsejable vacunarse a partir de febrero hasta octubre.


De interés

La alergia se ha convertido en un fenómeno patológico muy importante. De hecho, la Organización Mundial de la Salud la clasifica en sexta posición entre las enfermedades más frecuentes.

Este tipo de infecciones afectan a diferentes ‘órganos críticos’ (piel, ojos, nariz, bronquios y pulmones) y son tratadas por los especialistas de las mismas disciplinas (desde dermatólogos, oftalmólogos, ORL, neumólogos e incluso pediatras).