El cuidado de los enfermos de esquizofrenia es un reto pendiente por parte de las autoridades sanitarias

14-XI-08. La vida familiar, social y laboral de quien padece esta enfermedad no vuelve a ser como antes

Aunque existen recomendaciones y asociaciones de apoyo que pueden aliviar la sobrecarga que experimentan familiares y amigos en el cuidado de los enfermos de esquizofrenia, este problema es un reto pendiente por parte de las autoridades sanitarias.

Algunas de las consecuencias que sufren las personas con esquizofrenia son el estigma social, la incapacidad para trabajar, el deterioro de las relaciones familiares y el distanciamiento de los amigos. Este trastorno mental marca un antes y un después en los enfermos impactando en su calidad de vida, ya que, la persona que la padece se convierte en un enfermo crónico y el entorno más próximo en su cuidador.

Factores relacionados

Cada vez se conocen más factores relacionados con la enfermedad. Se sabe que la base genética de cada persona predispone a padecerla pero para que sea determinante tiene que haber un factor ambiental que la ponga en marcha.

Entre estos factores se han identificado agentes químicos (los fumadores de marihuana tienen más riesgo) y factores ambientales como la malnutrición. También se ha visto que puede tener relación con alguna infección del feto durante el embarazo. Un reto de la investigación actual es conocer mejor el puzzle de los factores que la propician para poder prevenirla.

Abanico de síntomas

Los síntomas que despiertan la sospecha de los psiquiatras ante un caso de esquizofrenia son los iniciales. Tener pensamientos extraños y mágicos, tender al ensimismamiento y aislamiento, timidez muy forzada, imaginación exagerada, repentinas pérdidas de interés, merma del rendimiento académico, absentismo escolar, súbito interés por temas de ocultismo y psicología o tornarse sumamente religioso pueden poner sobre aviso de que se avecina un brote psicótico, que suele manifestarse en forma de brotes o crisis.

La más frecuente es la paranoide, que se caracteriza por un predominio de los síntomas delirantes y alucinaciones. Otras formas son la esquizofrenia hebefrénica o desorganizada, en la que predomina el comportamiento desinhibido (como reír sin motivo) y desorganizado sobre las alucinaciones; y la catatónica, que se define por el impacto en la psicomotricidad (gran rigidez o agitación).



Datos

El tratamiento de la enfermedad se fundamenta en tres pilares: el uso de psicofármacos (neurolépticos o sedantes y antipsicóticos) y terapia de electroshock; la psicoterapia individual o de grupo para hacer comprender al paciente su enfermedad y ayudarle a afrontarla; y los programas de psicoeducación y de habilidades sociales para recuperar destrezas sociales.